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PatrocinAR: “El Estado tiene que estar presente para lo que la víctima necesite”

Ministerio de Justicia y Derechos Humanos
Por: Redacción Broquel
Imagen: Ministerio de Justicia y Derechos Humanos

A través de la Resolución 471/2022, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación creó en mayo de 2022 el programa PatrocinAR, una política pública diseñada para brindar patrocinio y asesoramiento jurídico gratuito a personas que atraviesan o atravesaron hechos de abuso sexual durante la niñez o adolescencia. Azul Romero Beery, Directora Nacional de Asistencia a las Víctimas de la Subsecretaría de Acceso a la Justicia de la Secretaría de Justicia del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, compartió a Revista Broquel su mirada respecto al proceso de implementación de esta política abocada a garantizar el derecho humano de un acceso a la justicia de manera oportuna y eficaz.

Revista Broquel: ¿Cómo surge el Programa PatrocinAR?

AR: A partir de la sanción de la Ley 27.210, que es la ley que impulsa el patrocinio jurídico gratuito para los casos de violencia de género, se instituye el Cuerpo de Abogadas y Abogados para Víctimas de Violencia de Género, bajo la órbita del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación (MJyDH). Cuando, en esta nueva gestión de gobierno, se crea el Ministerio de Géneros, Mujeres y Diversidad (MMGyD), se decide que ese Cuerpo de Abogadxs pase a depender de dicha cartera. En ese momento se visibilizan la cantidad de situaciones de abuso sexual de niños, niñas y adolescentes, atravesadas en esas causas de violencia contra las mujeres. Por tal motivo, se comenzaron a representar los casos de violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes (NNyA).

Cuando el mencionado Cuerpo pasa al MMGyD, aquí quedaron tramitando aquellas causas judiciales donde se veían vulnerados los derechos de las infancias. A partir de esa necesidad, de acceso a la justicia y defensa de los derechos de los NNyA, es que desde este Ministerio de Justicia  se celebró un convenio junto a la SENAF y Unicef, que ya vienen acompañado desde hace tiempo esta temática, y se decidió impulsar una nueva política pública, que concluyó en la creación del programa de patrocinio jurídico y acompañamiento interdisciplinario para NNyA víctimas de abuso.

PatrocinAR se crea por la resolución 471/2022 el 13 de mayo de 2022, y se dispone su implementación en todo el país. ¿Cómo funciona? Tenemos un equipo central, que depende de la Dirección Nacional de Asistencia a las Víctimas, de la Secretaria de Justicia. Lo coordina la Dra.  Josefina Sannen, cuenta con unx  abogadx en cada provincia y en algunxs departamentos judiciales  de la pcia de Buenos Aires, una coordinadora jurídica que está en contacto con las profesionales de todas las provincias, y un equipo interdisciplinario integrado por tres abogadas con distintas especialidades, una psiquiatra infantojuvenil, dos psicólogas y una psicóloga social para trabajar en los casos. Todo un equipo interdisciplinario atrás. 

La selección  de las profesionales de las provincias, se realizó a nivel nacional, a partir de una convocatoria abierta, con especificidades técnicas (conocimiento de derecho penal y de familia, formación en género, niñez, diversidades y derechos humanos) que estuvo publicada en la página del Ministerio. Se hicieron unas 100 entrevistas en todo el país y se fueron contratando las distintas abogadas de las distintas jurisdicciones.  

El programa funciona en la jurisdicción capital de cada provincia. Por ejemplo, en la Provincia de Buenos Aires, empezó funcionando en La Plata; todo lo que es jurisdicción judicial de La Plata. Después se amplió. Hoy está en Quilmes, Avellaneda, Lanús, Lomas y San Martín. Está en las jurisdicciones capitales de las provincias, salvo en Rio Negro que funciona en Bariloche, y en Santa Fe, que funciona en la ciudad de Rosario por una cuestión de una cantidad de población y de cantidad de casos. En la provincia de Rio Negro también se funciona  en las ciudades de Cipoletti y General Roca.

RB: ¿De qué se trata el patrocinio jurídico y acompañamiento que ofrece el Programa?

AR: Si hay un caso de vulneración de derechos en el marco del artículo 119 y siguientes del Código Penal, es decir,  de abuso sexual contra los niños, se ofrece un patrocinio jurídico tanto en el fuero penal como civil. Por ejemplo, si la persona adulta responsable del niño necesita tramitar alimentos o  el cuidado personal, la suspensión de la responsabilidad parental lo hace la misma profesional. Que todas las causas tramiten con una misma  abogada, garantiza la no fragmentación de los procesos, pudiendo la persona consultante evacuar con la misma profesional todas las cuestiones, o dudas que le surjan.  Además permite pensar la estrategia jurídica de manera integral, teniendo en mira la totalidad de las causas involucradas.

¿Cómo pensamos la intervención? No solamente jurídica. Estamos convencidas que el caso no es solamente la presentación de un buen escrito, sino también garantizar un acompañamiento a la víctima y su familia, y que este sea integral. En este tipo de causas, es necesario saber  leer una pericia, desde el punto de vista técnico, y al tener que preparar una contestación de demanda en caso civil o cualquier contestación que corresponda en el fuero penal, contar con las herramientas que nos proporcionan otras disciplinas, y abordar el caso de manera integral. También ponernos a disposición de la madre, que en general son las personas cuidadoras de las víctimas, si necesitan un espacio de contención psicológica,  evaluar intervenciones y las conexiones con los organismos provinciales.  Por eso importante el trabajo de las mesas que se llevan a cabo a nivel local en las provincias, conocer el territorio,  los organismos locales, cuáles son los organismos de asistencia a la víctima, cuales son los organismos de protección de derechos, si tienen psicólogas que acompañen, cómo acompañan e ir conociéndonos ellos a nosotras y nosotras a ellos para realizar un buen acompañamiento.
Algo que no trabajamos son los casos de abuso en que el victimario es menor de edad. Sí podemos hacer acompañamiento a la familia, pero no nos presentamos en la causa como querellantes.

RB: ¿Cuáles son los canales por los que NNyA víctimas de abuso sexual acceden al patrocinio jurídico integral brindado desde el Programa PatrocinAR? 

AR: En la Dirección Nacional de Asistencia a las Víctimas contamos con una línea telefónica gratuita “línea 149”, que funciona las 24 hs, los 365 días del año. Allí pueden comunicarse todas las personas que deseen solicitar el acceso al patrocinio. Se hace una breve entrevista para ver si está dentro de los requisitos para acceder a una abogada patrocinante (es decir, que la  víctima sea menor de edad, el lugar del hecho o una persona mayor que fuera victimizada en la infancia, etc). Con respecto a este último punto, se realizan presentaciones en relación a  las cuestiones de prescripción, ya que se han modificado las normas respecto al tema, a lo largo de estos años.

Otro modo de ingresar al Programa, es acercándose a un Centro de Acceso a la Justicia (CAJ), que están en todo el país, y ellos nos derivan el caso. Hemos acordado con algunas organizaciones, fiscalías, distintos organismos;  que nos deriven casos. Ello es a través de un formulario en el que pedimos que se la persona que la entrevistó, plasme toda la información de la víctima y su referente, así se cuenta con información de antemano y no se le vuelve a preguntar a la víctima  lo mismo que ya contó en otras oficinas.

Cumplidos los requisitos de admisión, en las siguientes 48 horas la abogada de su jurisdicción se contacta con la persona para tomar el caso.

RB: Una vez que se toma intervención, ¿de qué manera se lleva a cabo el abordaje integral e interdisciplinario de las situaciones?

AR: En cuanto al abordaje interdisciplinario, un caso hay que mirarlo desde distintas ópticas. Las abogadas solemos ser más técnicas, pensamos “esto es lo que conviene”, pero ¿qué es lo que necesita la persona?; a partir de ahí comenzamos a trabajar.

Es integral , porque a lo mejor la persona que llama no tiene  la documentación al día, o la mamá no está cobrando la AUH. Digo esto porque en la mayoría de los casos el agresor es pareja, abuelo, y la persona referente no tiene trabajo y dependía económicamente del agresor. Entonces, ¿qué herramientas le podemos dar? ¿Con qué líneas de ayuda social cuenta el Estado?

Se realizada un trabajo articulado con los organismos de asistencia de las provincias, qué se puede tramitar con respecto de la niña o de la madre. Si es necesario, realizamos una derivación al órgano de salud mental que esté trabajando en la temática. Evaluamos si es el momento, si no es el momento, no solo para la víctima, sino para la persona que la cuida. 

Por ejemplo, nos consultaron por un  caso en Tucumán donde la víctima ya es mayor de edad, tiene su tratamiento, pero la que está muy afectada por toda la situación es la madre. Entonces se hace un acompañamiento desde el equipo de psicólogas del PatrocinAR, articulaciones, llamados, a ver cómo va con el tratamiento en su provincia. Que nuestro Programa sea un lugar que las víctimas sepan que pueden llamar, y que van a ser alojadas. 

Después, en la causa, si hay una pericia, qué herramientas le damos a la abogada para que pueda contestar. Si hay que apelar, “no nos agarremos de esto, está mal por esto o por esto”, darle todas esas herramientas para poder incluir otra perspectiva

RB: Hace aproximadamente cinco meses se lanzó el programa, ¿qué impacto observan? ¿Con qué emergentes se encontraron en el proceso de ir ampliando el alcance del programa a diferentes jurisdicciones?  

AR: Como les contaba en un principio, previo a la creación, las abogadas estaban patrocinando casos en 13 provincias. Hoy ya estamos en todas salvo en Santa Cruz, por una cuestión de que no hay abogadas o abogados que cumplan con los requisitos para poder acceder. Ese es el único motivo por el cual todavía no contamos con presencia allí. Algunas provincias tienen más de una abogada, porque se trabaja con un tope de casos, entonces cuando se llega a ese tope de casos inmediatamente se contrata una nueva abogada, como es el caso de La Rioja o Chaco. Y sumamos más jurisdicciones de la provincia de Buenos Aires, como los departamentos de Avellaneda-Lanús, Quilmes, San Martin, Morón y La Matanza.

Y las situaciones que encontramos es que es un recurso que hay que poner en conocimiento a la gente, que debemos  generar la confianza de las víctimas respecto a cómo trabajamos, qué tipo de tratamiento le damos a los casos, a las víctimas.

Lo que nos piden es mayor territorialidad, que por supuesto es la idea a futuro. Este es un programa que estamos empezando en las jurisdicciones capitales de cada una de las provincias con presencia territorial en todo el país. La idea es que llegue a todos los rincones de nuestra Argentina. 

Tenemos un  excelente equipo profesional, formado, sensibilizado, con perspectiva de género, de niñez, de derechos humanos, de diversidad, que hace a la diferencia. El nivel de compromiso de los profesionales que están trabajando tanto en el equipo central como en las provincias, es realmente lo que hace la diferencia en el programa. Hay gran profesionalismo, realizamos capacitaciones constantes, mensuales o bimestrales. Siempre hay una charla de alguna profesional, con temas nuevos. 

RB: ¿Cómo viene desarrollándose la articulación con la SENAF?

AR: Venimos trabajando muy bien con la SENAF, se han armado mesas de trabajo con el MMGyD, participamos mensualmente, les llevamos algunos casos. Yo soy defensora a ultranza del trabajo articulado. El Estado tiene que estar presente para lo que la víctima necesite y que no sea ella la que tenga que estar recorriendo instituciones. Nosotras le tenemos que dar la respuesta integral y coordinada. En eso estamos trabajando, no solamente desde Nación, sino también con las Provincias.

RB: ¿Cuál es su mirada respecto al rol de abogados y abogadas abocados al patrocinio jurídico en estas temáticas de violencia sexual?

AR: Te voy a responder con un ejemplo. La semana pasada me escribió un niño de doce años que quería venir a tener una entrevista conmigo, con Patrocinar. La realidad es que soy bastante reticente a que los chicos estén dando vueltas por las oficinas y las instituciones, pero me mandó a decir que quería tener una entrevista conmigo. Él me vino a plantear que fue oído más de 38 veces, pero que nunca se le había garantizado su derecho a ser oído porque todo lo que él le contó a todos los operadores judiciales, administrativos, nunca se transmitía en el expediente judicial, en los escritos. 

Entonces, ¿Qué significa el derecho a ser oído? ¿Qué implica el derecho a ser oído, en un contexto de tratados internacionales?  No es decir “Bueno, vení, hablá que te escucho en una audiencia”. Lo que el niño transmite, hay que plasmarlo en el expediente. No es que el juez tiene que hacer lo que el niño dijo literalmente, por supuesto, pero va a tener que incluirlo en el análisis que efectué del caso, previo a tomar su resolución.  Para garantizar ese derecho, es que se necesita un abogado, para poder alojar lo que es la palabra de un niño, tener en cuenta todas las herramientas que nos dan el Código Civil, los tratados, que es la capacidad progresiva de un niño. Estamos formados en esta temática y tenemos una escucha empática, podemos ver un poquito más allá de la palabra. Entonces, acá hay un niño que quiere una solución frente a una determinada situación que no podemos no dar.

En ese caso, que actualmente está en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, hicimos una presentación como Amicus curiae de este niño, acompañándolo en su derecho a ser oído y a que no sean vulnerados sus derechos. Esta es otra de las funciones que tiene previsto el Programa.

RB ¿Cuáles son los requisitos para incorporarse como abogados y abogadas en el marco del Programa?

AR: Tiene que ser un/a abogado/a de la profesión, que tenga experiencia y trabajo en temáticas de niñez, de género, que tenga perspectiva de derechos humanos y que no tenga otro trabajo en el Estado. También buscamos que las abogadas sean de la provincia en las que van a litigar, conocen el sistema judicial, el territorio, es sumamente importante.

RB: ¿Cómo se piensa la dimensión de lo reparatorio en el abordaje?

AR: Las víctimas se reparan desde un determinado lugar. Uno tiene que escuchar. Cada víctima tiene su vida, su realidad, su red. Eso que le sucedió tiene un impacto particular. 

Cuento una experiencia de hace algo más de dos meses. Una víctima de ochenta y seis años, fue abusada cuando tenía 8 y durante muchos años, por su padre. Ella quería denunciar ese hecho. Entonces, ¿qué respuesta le damos a esta mujer frente a su pretensión?

Hay algo que no me cabe ninguna duda, y es que el Estado tiene que estar presente, y tiene que dar una respuesta de calidad. Eso podemos decir que es el a, b, c de cómo intervenir. 

En ese caso, organizando una reunión, estaba presente una psicóloga, sus referentes afectivos de la ONG que la viene acompañando hace muchos años. Ella contó lo que le pasó, entonces le explicamos que, atento que la persona que cometió los hechos se encuentra fallecida, resulta imposible ejercer cualquier tipo de acción judicial, más allá de la denuncia. Que el sistema penal, solo tiene la posibilidad de dar respuesta punitiva, y que para ello se necesita la presencia del agresor.

Por lo que ofrecimos celebrar un acta, habiendo sido escuchada respetuosamente por todos los presentes, le dijimos que le creíamos todo lo que había vivido y quedaron expresamente reconocidas cada una de sus palabras en ese acta.

Cuando le dijimos, “vamos a judicializarlo”, ella dijo “no es necesario, para mí ya es suficiente. Ustedes me creyeron sin pedirme ninguna prueba. Mi mamá cuando yo le contaba esto, me pedía pruebas de lo que me hacía mi papá. (…) Yo de acá me voy liviana.” 

Para esta víctima, esto ya fue reparatorio.

RB: ¿Qué imaginarios es importante seguir desnaturalizando respecto a estas experiencias?

AR: Los tiempos de las víctimas no son los tiempos de la justicia. El 40% de los casos que tenemos en el Patrocinar son de víctimas adultas. Una de cada diez personas tuvo una situación de abuso. Es algo que sucede, está silenciado, y las personas no cuentan por miedo, “va a perder el trabajo”, “yo no quería que me pase esto” la culpa de la víctima de lo que le pase a su victimario, es una temática que también se está poniendo sobre la mesa.  

Pensamos que los agresores sexuales son unos perversos con problemas psiquiátricos y no, hay de todo. “Bueno no, pero con lo buen padre que es, amoroso con sus hijos, con su esposa, mira si va a haber hecho esto”. Se pone en duda la palabra de la víctima. Esto tiene su raíz en el patriarcado, la imagen de la buena familia, el papá proveedor y guardián. Todos los mitos que se tienen que ir empezando a derribar para poder conocer y para qué esto no pase, ver cómo podemos prevenir.

RB: ¿Qué impacto tuvo la implementación de whatsapp como canal de acceso a la consulta? 

AR: Hace unos años se había lanzado un 0800 de Abuso Sexual Infantil, parte de una campaña contra el abuso de NNyA y no llamaban los niños, generalmente se comunicaban los referentes afectivos, la escuela, los hospitales. A partir de las respuestas novedosas que hubo que dar con  la pandemia, se empezó a implementar el tema del whatsapp, y fue notorio el incremento de consultas de parte de los NNyA. Los jóvenes ya no se hablan por teléfono, todo es chat, redes, whatsapp, audio.  No les gusta mantener una conversación por ese medio. Al ser whatsapp, empezaron a escribir. Se abrió una nueva forma de acceso a la información. Hay cosas que vinieron para quedarse. El tema del Whatsapp, no un chat bot con respuestas automáticas, si no que hay una persona del otro lado con la que tenes una conversación. Tenemos que adaptarnos a las nuevas tecnologías, los cambios. Y eso fue sumamente provechoso.

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